Te despertaste un día sin saber a donde ibas, te fuiste a buscar sosiego y encontraste luz.
Ahora miras las luces desde arriba...
Entonces sumergite en la profundidad, perdete en la vorágine y olvidate que existís.
Entonces subite a esa locomotora sin frenos.
Entonces devolvé el beso.
Entonces mirá con intensidad.
Entonces no pienses en nada más.
Entonces apagá el mundo que no hace falta nada que no esté en esta habitación.
Entonces hacé el amor con la piel y con el alma.
Entonces jugatela, cagón.
Entonces soñá, entonces viví, entonces amá...
Dormí tranquila, yo voy a matar todos los dragones por vos y mañana cuando despiertes todo va a valer la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario