domingo, 11 de septiembre de 2016

La espera

Pasos apurados que se hacen lentos. Miradas sin mirar que se desploman en el suelo. El silencio. Un beso trémulo y unas caricias livianas y después... La Espera... El pecho que se agita, las indicaciones mudas y las señales sutiles, imperceptibles que marcan el ritmo de la vigilia.
Uno entra, otro se va, un tercero no quiere entrar. Las lagrimas corren, tímidas primero. Las palabras van y vienen buscando banalizar el momento para poder respirar. Cada uno tiene sus motivos pero todos esperan.
Pasos lentos. El silencio. Las miradas, ahora cansadas, se buscan. El salón hermético, estéril alberga la espera, los corredores son de los murmullos. Y el aire que se escapa, el aliento se abre paso trabajosamente y surge como un quejido. Las palabras fallan y los labios quieren hablar mas que la voz. Un nuevo análisis de la situación y después, de nuevo, La Espera...

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